Fui al brillante, como buena mitómana, por darío y sorolla y me encontré disfrutando el precioso apartamento "aguilar", donde cada pieza está dispuesta para recrearte y descansar. Además todo está tan cuidado que tienes la sensación de estar estrenándolo. Para rematar la experiencia, está incluido el desayuno, variado, fresco y recién hecho, con personal muy atento y con la barra del bar original donde darío, sorolla y otros hacían sus tertulias. Cien por cien recomendable. |